Asadurilla de cordero al vino blanco
La asadurilla de cordero al vino blanco es un guiso recio y honesto, heredero directo de la cocina rural que aprovechaba cada parte del animal. Con hígado, corazón y riñones guisados lentamente en vino blanco, cebolla y laurel, esta receta ofrece una textura tierna y un sabor profundo. El vino suaviza la intensidad de las vísceras, mientras la salsa espesa y aromática invita a disfrutarla con pan o arroz blanco. Plato tradicional, de alma campesina y gusto auténtico.
Ingredientes
- 1 asadurilla de cordero (hígado, corazón, riñones y otras vísceras)
- 2 cebollas
- 1 hoja de laurel
- 3 cucharadas de salsa de tomate
- 1 vaso de vino blanco
- 1 vaso de caldo
- 1 cucharada de harina
- Perejil fresco picado
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
Elaboración paso a paso
- Limpia con cuidado la asadurilla eliminando telillas, nervios y exceso de grasa. Lava con agua fría, escurre y corta en trozos medianos. Sazona y reserva.
- En una cazuela amplia, calienta un fondo de aceite de oliva. Añade las cebollas picadas y deja pochar lentamente hasta que estén blandas y transparentes.
- Agrega la asadurilla troceada, remueve y rehoga durante unos minutos hasta que cambie de color y suelte sus jugos naturales.
- Espolvorea la harina, mezcla bien y deja cocinar brevemente para eliminar el sabor a crudo, sin dejar que se queme.
- Incorpora la hoja de laurel, la salsa de tomate, el vino blanco y el caldo. Remueve el fondo y deja hervir a fuego vivo durante unos 8 minutos para que el alcohol se evapore.
- Baja el fuego y cocina tapado durante unos 25-30 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que las asaduras estén tiernas y la salsa haya espesado.
- Rectifica de sal, espolvorea perejil fresco y sirve caliente acompañado de arroz blanco o pan casero.
Consejo: si prefieres una salsa más fina, puedes pasarla por el pasapurés antes de volver a incorporar las piezas. Este guiso está aún mejor al día siguiente, cuando los sabores se han asentado plenamente.