Sorpresas de mollejas y pisto
Las sorpresas de mollejas y pisto son una reinterpretación elegante de la cocina tradicional. Con mollejas de cordero doradas hasta quedar crujientes y un pisto de verduras cocido con calma, este plato conjuga texturas delicadas y sabores profundos. Envuelto en finas hojas de brick, ofrece un contraste entre lo crujiente y lo meloso, ideal tanto para un entrante especial como para un plato principal lleno de carácter y memoria gastronómica.
Ingredientes
- 500 g de mollejas de cordero
- Sal al gusto
- Harina, la necesaria para rebozar
- Aceite de oliva para freír
- 8 hojas de brick o pasta filo
- Para el pisto:
- 1/2 cebolleta
- 1/2 pimiento morrón
- 1/2 pimiento verde
- 1 calabacín pequeño pelado
- 1 tomate maduro
- 1 diente de ajo
- 500 ml de salsa de tomate o salsa española
Elaboración paso a paso
- Prepara primero el pisto. En una cazuela con un poco de aceite, sofríe la cebolleta picada hasta que esté transparente.
- Añade los dos tipos de pimientos troceados y deja que se ablanden lentamente. Incorpora luego el calabacín, el tomate y el diente de ajo picado.
- Cocina todo a fuego bajo hasta que las verduras estén blandas y el conjunto tenga un aspecto meloso. Añade la salsa de tomate y cuece unos minutos más. Reserva caliente.
- Limpia las mollejas, retirando nervios y grasa. Córtalas en dados, sala ligeramente, pásalas por harina y fríelas en aceite caliente hasta que estén doradas. Escúrrelas sobre papel.
- Extiende las hojas de brick y coloca en el centro de cada una una cucharada de pisto y unas pocas mollejas fritas. Cierra formando hatillos o pequeños paquetes, sellándolos con hilo de cocina o doblándolos con cuidado.
- Coloca las sorpresas en una bandeja de horno y hornéalas a 180 °C durante 10 minutos, hasta que estén crujientes y doradas.
- Sirve calientes, acompañadas de la misma salsa de tomate o una base de salsa española.
Consejo: puedes aromatizar el pisto con un toque de romero o pimentón dulce para reforzar los matices tradicionales. Si las sirves como tapas, acompáñalas con una copa de vino tinto joven o una cerveza tostada.