Bollos de Manzana
Los bollos de manzana son un dulce clásico, delicado y aromático, que combina la suavidad de la masa frita con el sabor ácido y dulce de la manzana reineta. La maceración de la fruta en aguardiente y azúcar, junto con un toque de limón, proporciona aroma y jugosidad, mientras que la fritura ligera aporta una textura dorada y crujiente en el exterior. Este postre refleja la tradición de los antiguos recetarios, donde cada ingrediente se preparaba con paciencia para lograr equilibrio y elegancia.
Ingredientes
- Manzanas reinetas
- Azúcar al gusto
- Corteza de limón rallada
- Aguardiente
- Harina para rebozar
- Aceite para freír
Elaboración
Comience pelando y cortando las manzanas en rodajas redondas, retirando con cuidado el corazón y las semillas con un cuchillo, formando un pequeño círculo central en cada rodaja. Prepare una mezcla de aguardiente, azúcar y corteza de limón rallada, e introduzca las rodajas de manzana durante aproximadamente tres horas para que se empapen y adquieran aroma. Pasado este tiempo, escúrralas y envuélvalas ligeramente en harina, sacudiendo el exceso para evitar grumos. Caliente abundante aceite en una sartén y fría las rodajas a fuego medio, asegurando que se doren de manera uniforme sin quemarse. Retire con cuidado y deje escurrir sobre papel absorbente. Sirva espolvoreadas con azúcar, obteniendo bollos crujientes por fuera, jugosos y aromáticos por dentro, con el delicado sabor de la manzana y el aroma a limón y aguardiente, evocando la tradición y el encanto de la repostería de antaño.
Creado por: Menorca Cocina Contemporánea